Jan van Eyck fue uno de los grandes maestros de los primitivos flamencos. Trabajó en Brujas como pintor de corte de Felipe el Bueno, duque de Borgoña, que también lo envió en misiones diplomáticas.
Van Eyck llevó la pintura al óleo a una precisión nueva: la luz, los reflejos y la textura de telas, metales y piel parecen casi reales en sus cuadros. Entre sus obras más conocidas están el Retablo de Gante, iniciado con su hermano Hubert, y El matrimonio Arnolfini.